jueves, 8 de agosto de 2013

Gran BINGO VERBENA este 17 de Agosto

Vamos Todos al Gran BINGO VERBENA este 17 de Agosto a partir de las 8:00am
"Anímate a Vivir un Sábado Diferente"



miércoles, 31 de julio de 2013

San Ignacio de Loyola 31 de Julio de 1556

Ignacio de Loyola
 (Azpeitia, 1491  Roma, 31 de julio de 1556) fue un religioso español, fundador de la Compañía de Jesús. Declarado santopor la Iglesia católica, fue también militar y se convirtió en el primer general de la congregación por él fundada.


Siendo romántico de corazón, solía soñar con las hazañas militares que realizaría y con las hermosas doncellas que cortejaría. Pero teniendo menos de 30 años de edad, todos sus sueños se le vinieron abajo cuando el proyectil de un cañón le hirió gravemente la pierna derecha en la batalla de Pamplona, a raíz de lo cual terminó cojeando durante el resto de su vida.

Un hombre apasionado. La herida que sufrió en Pamplona fue un momento decisivo en la vida de Ignacio. Fue durante su larga y dolorosa convalecencia que empezó a sentirse interesado en el Señor y decidió que, en lugar de buscar la gloria de hazañas militares y el honor del mundo, se convertiría más bien en soldado del ejército celestial y trataría de lograr conquistas espirituales.

Y eso fue lo que hizo. Ignacio siempre había sido un joven apasionado y, tras su conversión, su naturaleza impetuosa encontró otro interés que le fascinó: la Persona de Jesús. Así pues, cuando se hubo recuperado lo suficiente para poder viajar, se dirigió a la ciudad de Montserrat, en la que hay un santuario dedicado a la Virgen María. Allí, tan decidido como siempre, hizo una confesión general de todos los pecados de su vida. Luego se pasó toda la noche en profunda vigilia; luego, se despojó de sus finas vestiduras y de sus armas y se vistió con las ropas ásperas de un mendigo. Luego decidió dirigirse a Jerusalén, donde quería dedicar su vida a orar en los lugares en los que Jesús había luchado contra Satanás.
Era obvio que Ignacio no se contentaría con una conversión a medias. Tal como lo había hecho con todos sus proyectos anteriores, se entregó a cultivar su nueva vida con todas las fuerzas, la devoción y la decisión que pudo reunir. ¡Se iba a convertir en santo aunque le costara la vida!
Pero algo sucedió que vino a ser un momento más decisivo aún para Ignacio. Después de su estadía en Montserrat, se detuvo en la ciudad de Manresa, con la intención de pasar unos días pidiendo limosna y preparándose para su viaje, pero sucedieron cosas inesperadas que lo detuvieron allí por diez meses completos. Esta prolongada estadía en Manresa terminó siendo una gran bendición, porque puso a Ignacio en una trayectoria totalmente diferente que le produjo un impacto profundo, no sólo en su vida sino también en la iglesia a la que finalmente terminaría sirviendo.
Cristianismo extremo. Cuando recién llegó a Manresa, Ignacio quiso mantener la extrema austeridad que había adoptado en Montserrat: ayunos rigurosos, disciplina con mortificación, renunciamiento extremo, un mínimo de sueño y horas incontables de oración. Estaba decidido a doblegar todos los impulsos de su naturaleza caída y reformar su vida interior de la manera más completa posible. Un ejemplo resulta elocuente: Ignacio se había preocupado siempre de su apariencia personal, por lo que trató de contrarrestar su vanidad dejándose crecer el cabello y las uñas de manos y pies con total descuido.
Pero esta táctica no le funcionó muy bien. Durante los primeros cuatro meses que estuvo allí, se sintió atormentado por la culpa de pecados pasados que ya había confesado, y se sentía tentado a vanagloriarse por la manera en que procuraba humillarse. El miedo de que jamás lograría avanzar en la vida espiritual empez
ó a hacer presa de él. Tan grave se puso la situación que incluso pensó en arrojarse ventana abajo para encontrar alivio para el tormento de su mente, pero solamente el pensamiento de que el suicidio era un pecado mortal le impidió llevarlo a cabo. Con todo, hubo ocasiones en que apenas le parecía estar vivo. Al menos dos veces se vio tan enfermo por la negligencia de sí mismo que estuvo al borde de la muerte y necesitó atención médica para recuperar la salud.
Después de un ayuno de toda una semana que le resultó infructuoso, el confesor le ordenó comer y le prohibió que volviera a confesar los mismos pecados del pasado. Consciente del valor de la obediencia por encima de todo, Ignacio acató la orden, y sólo cuando lo hizo empezó a ver que las cosas iban cambiando. El sentido de culpa por sus pecados antiguos desapareció. Se bañó, se cortó el pelo y las uñas y empezó a comer con mayor regularidad; además, dejó de lado algunas de sus prácticas de mortificación.
Esta moderación le trajo cierta calma y una mejor disposición para percibir y aceptar la voluntad de Dios, a quien venía buscando desde Montserrat. Es decir, en lugar de tratar de esforzarse por encontrar al Señor mediante actos heroicos pero imprudentes, Ignacio adoptó un ritmo de vida más calmado para que fuera el Señor quien lo encontrara a él y lo abrazara. Como resultado, descubrió una enorme alegría, una paz más profunda y una oración más productiva. Ya no era él quien se empeñaba por hacer que sucedieran las cosas en su vida espiritual; más bien, dejaba que Dios hiciera el trabajo y él cooperaba.

Un hombre nuevo con una mente nueva. Los resultados fueron asombrosos. Casi en la misma época en que Ignacio empezó a cuidarse más, también empezó a experimentar la presencia del Señor en su oración de una manera nueva y profunda. Ciertas verdades, como la Santísima Trinidad, la presencia real de Cristo en la Eucaristía y la naturaleza humana de
Jesús empezaron a cobrar sentido para él, de manera que se le quedaron grabadas no sólo en el intelecto, sino también en el corazón, todo lo cual empezó a aflorar en una actitud más apacible y una mejor disposición.
Todas estas experiencias llegaron a su punto culminante un día, probablemente en el otoño de 1522. Al salir de una iglesia en las afueras de Manresa, Ignacio se sentó junto al río Cardoner y se puso a orar. Hablando de sí mismo en tercera persona, más tarde describió de esta manera lo sucedido:

Y estando allí sentado se le empezaron a abrir los ojos del entendimiento; y no que viese alguna visión, sino entendiendo y conociendo muchas cosas … y esto con una ilustración tan grande, que le parecían todas las cosas nuevas … Y esto fue en tanta manera de quedar con el entendimiento ilustrado, que le parecía como si fuese otro hombre y tuviese otro intelecto” (Autobiografía de San Ignacio de Loyola, 30).

Este fue el segundo momento decisivo para Ignacio. De hecho, a menudo decía que esta experiencia junto al río Cardoner fue más intensa y le cambió la vida más que todas las otras experiencias juntas que había tenido en la oración.
¿Qué fue lo que experimentó Ignacio al borde del río? Nunca lo dijo expresamente, aunque aquellos que lo acompañaron más tarde se lo preguntaron varias veces. Pero la propia historia de su vida contiene indicios que tal vez nos ayuden a responder la pregunta.
Ignacio quedó convencido de que aquello que experimentó junto al río no era sólo para él, sino para todos. Vio que Dios quería darse a conocer a todos los humanos, y hacerles experimentar su amor con la misma intensidad con que él lo había hecho. Vio también que Dios quería colmar a sus hijos de entendimiento espiritual, y abrirles el corazón y el intelecto para darles a conocer el sentido de la Sagrada Escritura, de la propia Identidad Divina y de su perfecto plan de salvación. Esta es la razón por la cual Ignacio comenzó a organizar sus apuntes acerca de la vida espiritual y redactar un manual que pudiera usar para ayudar a otras personas a acercarse al Señor. De ahí surgieron los Ejercicios espirituales de San Ignacio que hoy conocemos.

Ignacio utilizó sus ejercicios espirituales para guiar a otras personas a recibir este tipo de experiencias. Les enseñó a leer un relato de la Biblia (como la Última Cena o la Anunciación) de una manera que el lector se situaba imaginariamente como espectador en medio de lo que sucedía. De esta manera, con la ayuda del Espíritu Santo, podían “percibir” lo que Jesús o la Virgen María o algún otro apóstol estaba sintiendo y experimentando, y aprender así cuál era la voluntad de Dios y enamorarse del Señor con mayor profundidad. Así era como el propio Ignacio oraba en Manresa, y le resultó tan provechoso que estaba seguro que cualquier otra persona se beneficiaría también.
Todo lo que había experimentado, sus ejercicios espirituales y lo que estudió más tarde lo llevaron a fundar la orden de los jesuitas, la “Compañía de Jesús”, una de las más importantes de la Iglesia. La fiesta de San Ignacio de Loyola se celebra el 31 de julio.
El arte de ser cristiano. Todo esto nos lleva a una pregunta y a una invitación. La pregunta es: ¿Quiero recibir yo lo mismo que tuvo Ignacio? ¿Creo que Dios puede revelarse a mí de una manera cada vez más profunda y que esta revelación puede llenarme el corazón y aliviar mis pesares? Queridos hermanos: efectivamente, claro que es posible que nosotros conozcamos a Jesús con la misma intensidad con que lo conoció Ignacio. Después de todo, antes de su conversión, no era más que un aspirante a soldado lleno de egoísmo y vanidad; pero a través de la oración, la perseverancia y la humilde apertura de su corazón, llegó a transformarse en un seguidor apasionado y alegre de Jesús. Si Dios pudo cambiar a Ignacio, ¡claro que puede cambiar a cualquiera de nosotros!

En cuanto a la invitación, es una que viene directamente del Señor. Jesús invita a cada uno de sus fieles a tener su propia “experiencia de Manresa”, es decir, nos invita a buscar su revelación; a encontrar una nueva libertad y confianza en su amor; nos invita a iniciar una vida de verdadera santidad, incluso mientras llevamos a cabo nuestras actividades cotidianas. Obviamente, no tenemos que pasar por todos los rigores a los que se sometió San Ignacio, pero sí tenemos que aprender el arte de seguir a Jesús de todo corazón y recibir su amor y su paz.

martes, 30 de julio de 2013

"Super Plan Vacacional Para Chamos" de 7 a 14 años


Hola* Paz y Bien Hermanos!

La Juventud Franciscana San Ignacio estará realizando un "Super Plan Vacacional" para chamos con edades comprendidas entre los 7 y los 14 años. 



Período: Desde el 6-08-13 hasta 16-08-13
Hora: 8:00am a 12:00pm
Lugar: Colegio San Ignacio (Iglesia San Francisco de Asis) 
Colaboración: 150bs

¡Animate y permite que tus (hijos, hermanos, sobrinos, primos, amigos) vivan esta Gran Experiencia!


Nota: Para Mayor Información, contactenos por los siguientes Medios:

-Telefono: 04146072776
-Facebook: http://www.facebook.com/jufra.sanignacio?ref=tn_tnmn

"Paz y Bien" Te Esperamos

martes, 16 de julio de 2013

Jufra San Ignacio "Aumentando su Fe con Oración"

Jufra San Ignacio 30Años
EL Día de Hoy la Fraternidad Jufra San Ignacio tiene el placer de compartirle a todos sus Hermanitos, la Alegría de Cumplir una meta más, con Esfuerzo, Valentía y Fe, la Fraternidad Cumple sus 30años, Muchas Gracias a Dios Padre Todopoderoso por permitir este Gran Logro, 30años que se recuerdan con Nostalgia y Sentimiento, a Todos esos Hermanos que apoyaron su Caminar paso a paso, tomando en sus hombros Responsabilidades y Obligaciones obteniendo solo como recompensa la Riqueza Espiritual que el Señor desbordaba sobre ellos, dándoles Sabiduría y Comprensión ante las adversidades que se presentan en la Vida de Todo Laico Comprometido.
Que Dios, La Virgen y San Francisco de Asís, Dote de Bendiciones a Todos los Hermanos unidos en Cristo y que el Caminar Continue; "Aumentando su Fe con Oración" Jufra San Igancio

Paz y Bien sea para Todos

martes, 28 de mayo de 2013



SANTÍSIMA TRINIDAD

VIVIR EN EL NOMBRE DEL PADRE Y DEL HIJO
Y DEL ESPÍRITU SANTO


Lecturas: Deuteronomio 4,32-34.39-40; Romanos 8,14-17;
Evangelio: Mateo 28, 16-20


Comenzar la catequesis haciendo la Señal de la Cruz, invitando a los catequizando que también la hagan: En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo.


Pregunta disparadora:

¿Qué significa lo que acabamos de hacer?
¿A quiénes saludamos?


CATEQUESIS:
Lo que acabamos de hacer es el signo de los cristianos e invocamos a la Santísima Trinidad. Podemos decir que invitamos al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo que nos acompañe, que estén presentes no sólo en nuestra vida, sino también en todo lo que realizaremos. Por eso, es bueno cuando nos vamos a acostar hacer la señal de la cruz. Así les pedimos a Dios Padre, a Jesús, nuestro hermano y amigo y al Espíritu Santo, el Dios de la Unidad que velen por nosotros, que nos asista y nos guarde mientras dormimos. También cuando nos despertamos por la mañana, hacer la señal de la cruz pidiéndoles nos acompañe durante el día. De esta forma, estaremos acompañados de día y de noche por el Dios Uno y Trino.



A ver, ¿qué significa decir que Dios es Uno y Trino?


PARA LOS NIÑOS
El misterio de la Santísima Trinidad nos enseña que en Dios hay Tres Personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo; pero que las tres tienen una misma Naturaleza divina, y en consecuencia son un sólo Dios. Esto es un misterio. Un Misterio que nadie puede penetrar. En el Nuevo Testamento se nos enseña de manera precisa este misterio (Mateo 3,16-17; Mateo 28,19).
Tenemos algunos deberes para con la Santísima Trinidad: Debemos:

a) Rendirle nuestros homenajes de adoración.
b) Agradecerle los inmensos beneficios de la Creación, Encarnación y Redención.
c) Encomendarnos a las Tres Divinas Personas, fuente de luz, esperanza y amor para el cristiano.

Cuando pensemos en Dios, pensemos que en Dios hay Tres Personas. No son tres dioses. Es un sólo Dios. Las Tres Personas son en todo iguales. Iguales en poder, en sabiduría, en inteligencia. Las Tres Personas son infinitas. El Padre es Dios, el Hijo es Dios y El Espíritu Santo es Dios. Nadie puede comprender por qué un sólo Dios tiene Tres Personas. Esto es un misterio. A este misterio se le conoce como misterio de la Santísima Trinidad.
La primera persona es el Padre; la segunda es el Hijo y la tercera el Espíritu Santo. Debemos decir siempre con devoción: "En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén".


PARA NUNCA OLVIDARNOS:
-¿Este Dios es una sola persona?
No, sino tres en todo iguales.
-¿Quiénes son?
El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo
-¿El Padre es Dios? Sí, es.
-¿El Hijo es Dos? Sí, es.
-¿El Espíritu Santo es Dios? Sí, es.
-¿Son tres dioses? No, sino uno en esencia y Trino (Tres) en Persona.












jueves, 9 de mayo de 2013

Las Imagenes Critianas


LAS IMÁGENES CRISTIANAS… SON UN TESORO DE NUESTRA FE
ESCULTURAS MANDADAS A HACER POR DIOS PARA SU CULTO
Querubines: Ex 25,18-22Ex 37,191Re 6,23-292Cró 3,7-10)

Calabazas de metal fundido (1Re 7,24)
Doce bueyes (1Re 12,252Cro 4,4-5)
Leones, toros y querubines (1Re 7,29)
Serpiente de bronce (Nm 21, 7-9)

Otras esculturas (1Re 12,31.36)

 

El

jueves, 25 de abril de 2013

Dia de las Madres 2013




  
Mayo es el mes de las flores, de la primavera. Muchas familias esperan este mes para celebrar la fiesta por la recepción de algún sacramento de un familiar. También, Mayo es el mes en el que todos recuerdan a su mamá (el famoso 10 de Mayo) y las flores son el regalo más frecuente de los hijos para agasajar a quien les dio la vida.


Por otro lado, todos saben que este mes es el ideal para estar al aire libre, rodeado de la belleza natural de nuestros campos. Precisamente por esto, porque todo lo que nos rodea nos debe recordar a nuestro Creador, este mes se lo dedicamos a la más delicada de todas sus criaturas  la santísima Virgen María, alma delicada que ofreció su vida al cuidado y servicio de Jesucristo, nuestro redentor. 



DIOS TE SALVE MARÌA, LLENA ERES DE GRACIA